Verifactu: ¿Qué está pasando realmente?

Guía Rápida para Entender el Nuevo Sistema de Facturación Electrónica en España

Si tienes una empresa, eres autónomo o simplemente tienes un pie metido en el mundillo digital, seguro que ya te ha llegado el run-rún: “Oye, ¿qué es eso del Verifactu?”.
 
Tranquilidad, respira. No eres el único que anda más perdido que un pulpo en un garaje.
 
Veri*factu es básicamente la nueva obligación del Gobierno para que las facturas que emitas estén registradas, certificadas y sin posibilidad de “magia contable”. Todo transparente, todo legal, cero trampitas. Hasta aquí, bien. La idea tiene sentido.
 
El problema: se ha hecho deprisa, hay mil dudas, y entre empresas, asesorías y desarrolladores, estamos todos diciendo a la vez:
 
“Vale… ¿pero esto cómo se supone que funciona exactamente?”

¿Quién tiene que usar Veri*factu?

En teoría, empresas y autónomos.
 
En la práctica… depende de cómo factures hoy.
 
Si estás trabajando con programas profesionales que ya generan facturas en PDF y tienen control interno (ERP, CRM, software de facturación, TPV…), seguramente el salto será relativamente suave.
 
Pero si tú eras de los románticos que hacían las facturas en Word, Excel o en un PDF reciclado del 2018… aquí empieza el tema. Porque no, no es obligatorio pasarse a un software de pago, pero quizá sí que necesitarás usar un sistema que cumpla los requisitos de Veri*factu. Y eso significa:
  • control de numeración,
  • trazabilidad,
  • firma,
  • y envío automático a Hacienda cuando toque.
Vamos, que Excel lo tienes complicado a no ser que lo “vitamines”.
 

¿Cuánto va a costar?

Esta es la pregunta estrella.
 
De momento, lo más probable es que muchos usuarios acaben usando módulos, plugins o sistemas de terceros (sí, de pago), porque es la forma rápida y fiable de cumplir la ley sin dolores de cabeza.
 
En Prestashop, por ejemplo, ya se están moviendo soluciones, pero casi todas pasan por suscripciones o SaaS. ¿Habrá módulos más simples y sin mensualidades? Seguramente sí. Pero aún no están del todo asentados.
 
Mi consejo: esperar un poco.
 
No queda tanto para que aparezcan alternativas más maduras, sin cuotas, o hechas por la comunidad.
 

¿Y si tengo una web o un ecommerce?

Aquí entro en modo Frucomedia: si vendes online y generas facturas, sí o sí tendrás que adaptarte.
 
Pero no te agobies:
  • es algo instalable,
  • no te va a romper la web,
  • no hay que rehacer tu tienda,
  • y no va a ser un drama si se hace a tiempo.
Lo importante es tener claro cómo quieres facturar, si necesitas un CRM aparte o si con un módulo te basta. Y sobre todo: no pagar de más “porque sí”.
 

Entonces… ¿qué hago?

Resumen express:
  • No entres en pánico. Vital.
  • Infórmate, pero no te vuelvas loco.
  • No compres nada todavía si no lo necesitas YA.
  • Si tienes web o tienda online, pide asesoramiento (holiiiii).
  • Y sobre todo, espera un poco: todo el sector sigue adaptándose.
Esto va a terminar siendo más sencillo de lo que parece ahora. El ruido es temporal. El lío, también.
 

 
Y si necesitas que te mire tu caso, tu web o tus facturas, ya sabes dónde estoy.
 

Contacta conmigo